miércoles, noviembre 02, 2005

RESPUESTA A UN COLEGA

Clickeando el título se puede acceder al post de A.M. "Caminos intermedios, urgencias y deudas", con fecha 28 de Octubre , que formula una serie de preguntas sobre el diseño y su lugar en la sociedad Chilena. Yo le envié un comment con este texto:

Hola Álvaro.sí, todas las anteriores.La creatividad, para que el trabajo sea un aporte. El dominio técnico, para que los frutos de nuestra creatividad puedan ser implementados y no se quede todo en el mundo de las buenas intenciones.Las fórmulas de buen diseño nos ahorran energías...no se trata de inventar la rueda todo el tiempo verdad? avanzar sobre lo que otros han logrado.Hay algo nuevo por decir? sí.Coinsido con Rodrigo Walker en que hay algo que "lidia persistentemente contra cualquier asomo de vocación, voluntad de emprendimiento o placer por el trabajo", pero no creo que eso pueda achacarse a la formación que recibimos como diseñadores o a las escuelas de diseño del país.Creo que estudiar diseño o arquitectura hoy en Chile es una quijotada sólo comparable a estudiar teatro o arte. Pero eso no tiene nada que ver con la formación o con los docentes...tiene que ver, en mi opinión, con nuestro entorno cultural. En Chile no existe una urgencia por diseño, ni siquiera por belleza. Eso sumado a una población pequeña(apenas 15 millones), con bajísimo poder adquisitivo, y una economía de recolección (de recursos naturales), me obliga a mirar nuestro oficio desde una perspectiva largoplacista, esperanzada, y sobre todo constructiva (de un futuro mejor).En el largo plazo? Ya es concenso nacional la urgencia por dejar de ser proveedores de materias primas y convertirnos en productores de bienes y servicios con valor agregado.Ahí está nuestro futuro.En el corto plazo? sólo cabe ser empresario, o emigrar. Porque en ningún sector productivo hoy un diseñador puede generar más riqueza que un ingeniero (comercial, civil o industrial), por lo tanto como empleados en una empresa nuestros sueldos son bajos, las condiciones laborales son inciertas y las perspectivas de desarrollo profesional son muy acotadas.Capítulo aparte merece el difícil y peligroso mundo del micro empresario dedicado a la venta de servicios en un mercado donde la propiedad intelectual simplemente no existe, y donde la informalidad y las malas prácticas empresariales campean.saludos, Pablo Fuenteseca(fontanaseca).

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esto es algo que alguna vez con Larrea discutíamos, la cultura empresarial y de diseño, decía el Vicho: "es un puterío", incluso es más grave pues si uno se va al relaxchile hasta las putas ponen su precio indicando si los servicios son completos o normales. Los diseñadores en la presión del momento negociamos mal y torpemente, con un mercado de clientes acostumbrados, como decía el Marco Silva a "jardinear" con lo que uno hace, es un tópico ese, pero tiene que ponernos de cabeza a modificar aunque sea parcialmente las cosas, ya sea a nosotros o al contexto... Saludos